¿Por qué un traductor profesional?
Vivimos en un mundo en el que las relaciones comerciales trascienden cada vez más las fronteras y en el que ser capaz de comunicarse con potenciales clientes en su propio idioma es fundamental para crecer y crear una buena imagen como empresa.
Sin embargo, ¿por qué es tan importante contratar los servicios de un traductor profesional? ¿No sería más sencillo y menos costoso encargar los trabajos de traducción o interpretación a un empleado bilingüe? Esta es una pregunta que muchos empresarios se hacen y que tiene una respuesta muy simple: quizá sería algo más sencillo, pero mucho más costoso, porque una mala traducción puede ocasionar la pérdida de un cliente importante, una mala reputación, la violación de un contrato o muchos otros problemas.
Traducir no consiste simplemente en sustituir unas palabras por otras, es un proceso complejo que requiere experiencia, formación y talento. Un traductor profesional no sólo conoce a la perfección los idiomas con los que trabaja, sino que ha estudiado y vivido sus culturas y se ha formado y sigue formándose continuamente en los campos en los que está especializado. Ser bilingüe no es suficiente: una persona bilingüe no tiene porqué conocer la terminología relativa a motores de inyección, a derecho internacional o a cirugía cardiovascular, pero un traductor conoce a la perfección los temas que trata y su terminología y eso es toda una garantía de calidad.
Grandes errores de traducción
Los siguientes son ejemplos de errores que un verdadero profesional nunca cometería y que pueden resultar muy perjudiciales para su negocio:
En Francia, Colgate lanzó un dentífrico llamado Cue, el nombre de una famosa revista pornográfica.
Un fabricante de camisetas de Miami imprimió miles de camisetas conmemorativas de la visita del Papa para el mercado hispano en las que ponía "He visto a la Papa".
En Italia, el eslogan de una campaña publicitaria de tónica Schweppes se tradujo como "agua de retrete Schweppes".
American Airlines cometió un grave error al traducir el eslogan de su nueva primera clase con asientos de cuero ("Fly in leather"). La versión para el mercado mexicano fue: "Vuele en cueros". |